Algunos trucos para la cita perfecta

Cada uno de nosotros tiene una idea distinta de lo que es una cita perfecta: para unos puede ser salir a divertirse, para otros dar un paseo por el campo y para otros una cena romántica. Sin embargo, sea como sea, hay cosas que nunca debemos hacer en una cita, y hay algunos trucos que nunca fallan. Al fin y al cabo, ligar también tiene algo de estrategia, y eso conlleva conocer algunos trucos.

Una cita perfecta

Planes sencillos. Los planes sencillos suelen funcionar mejor que los más elaborados porque exigen un nivel de compromiso mucho menor. Por ejemplo, es mucho más fácil que alguien acepte ir a tomar un café que ir a una cena romántica. Además, la primera tiene más posibilidades de salir bien, ya que no se crean tantas expectativas ni hay tanta tensión. Los grandes planes déjalos para más adelante, cuando conozcas más a la otra persona.

Fijar un sitio y un día concretos. Si le propones a alguien quedar contigo y acepta, fija un sitio y un día concretos. A no ser que veas que la otra persona no quiere, no dejes pasar la oportunidad diciendo cosas como “vale, pues ya quedamos un día”. Escoge un sitio fácil de encontrar y al que sea fácil de llegar, lo más céntrico posible. En cuanto a la hora, a media tarde está bien. Eso sí, sé puntual.

No te arregles demasiado. Lo mejor es algo sencillo, una camiseta y unos vaqueros. No tiene que parecer que la cita no te importa, pero tampoco que te has arreglado en exceso, porque la otra persona no lo hará y va a resultar raro para los dos.

Tener algo pensado para después. Si la cita va bien y estáis a gusto, es posible que queráis que el café se prolongue. Ten pensado algún sitio más para ir después, ya sea a tomar algo o a comer. Intenta que sea un sitio que quede cerca y que pueda gustarle a todo el mundo, por ejemplo un restaurante italiano para comer y un pub para tomar algo. Si la cita no ha funcionado o la otra persona no está muy segura de quedarse, no fuerces las cosas, es mejor que sigan su ritmo.