Cómo aumentar las ganas de sexo en ti y en tu pareja

Tú tienes ganas de sexo. Él o ella, no. O al contrario. Tú no tienes ganas y él o ella sí. Ya la hemos liado.
Los diferentes niveles de apetencia sexual son habituales en las parejas. Es lógico que uno de los dos difiera en cuanto a ganas de sexo (o de lo que sea) en relación al otro. Es como las ganas de comer, no todos tenemos hambre al mismo tiempo. Científicamente, los niveles hormonales fluctúan dependiendo de la alimentación, de la actividad física, de las condiciones medioambientales… ¿cómo vamos a ponernos de acuerdo con todas estas variables?

Consejos para aumentar las ganas de sexo

Plantéate practicar deporte de tipo cardiovascular. Licua tu sangre, hazla rodar a través de todo tu cuerpo, que visite todos tus poros. Es importante que la sangre visite tus órganos, todos.

Si has de ponerte a dieta, hazlo, pero con precaución. Ahora que viene el verano, muchas mujeres y hombres se toman la ley por su mano y se ponen a dieta como si fuera algo muy normal y alegre. Lo hacen de cualquier manera. Nosotros te aconsejamos que no hagas esto. Visita a tu médico para que te recomiende una rutina nutritiva diaria que no provoque que tu libido disminuya.

El estrés, a raya. Practica la meditación o, simplemente, cambia de ritmo de vida si notas que engordas por la zona del estómago (los temidos «michelines») y no tienes ganas de sexo. Normalmente la hormona del estrés, denominada cortisol, no es buena consejera. Nunca. Intenta respirar profundamente en momentos tensos y, sobre todo, piensa que nada es para tanto. Nada es tan importante como piensas. Solo tú eres dueño de la importancia que otorgas a las circunstancias que te rodean y a tus pensamientos. Tranquilo. Tranquila.
Aliméntate con alimentos tales como el queso, el pavo, el salmón, el arroz integral, las ostras…, estos alimentos son ricos en zinc y vitamina B, por lo tanto, perfectos para promover tu deseo sexual. También puedes incluir en tu dieta el ginseng o el ginkgo biloba, hierbas medicinales que hacen subir como la espuma el deseo sexual. Hazte un cuadro alimenticio teniendo en cuenta todos estos alimentos e ingiere alguno cada día. Al cabo de dos semanas, notarás la diferencia.

Si te han prescrito alguna medicina que has de tomar diariamente, entérate de si éste puede disminuir el deseo sexual. Habla con tu médico en el caso en que tomes antidepresivos, anticonceptivos o similares.

Teniendo en cuenta todo lo anterior y si tus ganas de sexo no aumentan con todo lo que te hemos indicado, ve al médico y que te hagan una analítica y pruebas físicas. Hay numerosas razones por las cuales una persona puede no tener ganas de sexo, así que, consulta con tu doctor qué es lo que puede ocurrirte. No te estanques en esa sensación negativa y lleves a tu pareja o a ti mismo por el camino del «hoy no tengo ganas» continuo. Puedes contagiárselo a tu compañero o compañera de vida, que no tiene culpa de lo que te ocurre y puede, incluso, que vuestra relación se vea afectada por este hecho, y no hace falta…