¡Me lo como todo! Accesorios eróticos comestibles

Si hablamos de sexo, no hay peor lastre que caer en la tediosa rutina. Con el paso de los años, las parejas pierden la pasión y el deseo del uno hacia el otro. Se acostumbran a su pareja y a practicar siempre las mismas prácticas sexuales. En el top 10 de esta rutina siempre se ha coronado (y parece que así será por los siglos de los siglos)… ¡el misionero!

Productos eróticos comestibles

Probar nuevas posturas y prácticas sexuales puede ayudar a combatir esta rutina y a abandonar al misionero en pos de otras posturas y actividades más sugerentes y excitantes. También utilizar juguetes eróticos (consoladores, anillos, disfraces, cuero…) puede ser una buena medicina contra esta rutina, así como embadurnar a la pareja de chocolate o arrancarle la ropa interior a bocados, literalmente.

¡Si os aburre la rutina, y sois de las o los que os lo coméis todo, todo, todo no podéis dejar de probar los accesorios comestibles en la cama! Introducir productos comestibles en el desarrollo de las artes amatorias es una muy buena forma de resucitar la pasión perdida y llegar a niveles de excitación jamás conocidos gracias a la combinación del sentido del gusto, con el del tacto y con el placer del sexo.

Repasemos qué productos eróticos comestibles existen en el mercado y que pueden usarse en la cama:

– En primer lugar hablaremos de lo más extendido en el campo del sexo culinario: el chocolate des-hecho. Desde tiempos inmemoriales, el ser humano ha fantaseado con untar sus partes pudientes con cacao y que otra persona recorra con su lengua cada entresijo de su cuerpo eliminando cual-quier rastro de la dulce sustancia. Es una práctica muy excitante y provocadora.

Por supuesto se puede sustituir el chocolate por otros alimentos (normalmente dulces) como la nata montada. Sin embargo, se aconseja utilizar cremas comestibles especialmente elaboradas para éste fin (por higiene y evitar posibles infecciones).

– Las cremas o pinturas comestibles sirven para bañar las partes del cuerpo que más nos exciten y añadirle algo de sabor al sexo oral. Está especialmente dirigido a aquellas personas a las que el olor o el sabor de pene y/o vagina no les guste demasiado. Actualmente existen infinidad de sabo-res como el ya citado antes chocolate, fresa, vainilla…

– De lo que se trata es de lamer y saborear, así que los condones de sabores también pueden ser una muy buena alternativa para avivar esa pasión perdida, para hacer algo diferente y, sobretodo, que te deje con buen sabor de boca. Normalmente los preservativos aromáticos también son de colores y así es más fácil identificar el sabor: por ejemplo, los rojos son de fresa, los amarillos, de plátano o limón, los marrones, de chocolate… y así hasta completar el arco iris.

– Otro accesorio sexual es el lubricante íntimo. Su función es la misma que la de las cremas corpo-rales comestibles, pero además lubrica la vagina o el ano para facilitar la penetración.

– En la misma línea que las cremas, se encuentran los aceites corporales. Son ideales para dar ma-sajes eróticos a tu pareja y luego lamerle el cuerpo. También se venden velas para masajes, tam-bién comestibles. Normalmente estos productos duran mucho, así podemos utilizarlos varias veces en nuestros encuentros sexuales.

– Cambiando de tercio, encontramos las prendas de ropa comestibles. Normalmente, se trata de braguitas, tangas y sujetadores de caramelo. Son ideales para desnudar a la pareja con la boca. Es algo que disfrutaréis los dos, tanto el que desnuda, por el sabor y por rozar con la lengua los pezo-nes o los genitales, como el que es denudado por sentir la lengua del otro rozándole la piel.

– Pero el súmmum de estos productos es el maquillaje comestible. Sí, también existe. ¡Ponte guapa y olvídate de las toallitas desmaquillantes! Tu pareja te desmaquillará con la lengua. Eso sí, sé un poquito más original y no te maquilles sólo la cara, a menos que te pongan los lametazos en ojos y nariz.

Además de eróticos y calientes se trata de productos divertidos que crearán complicidad y emoción en la cama. En general, ayudarse de juegos y juguetes eróticos es muy recomendable para dar rienda suelta a la creatividad sexual, pero si se mezcla con comida la excitación aumenta de manera exponencial.