Maneras y posturas para hacer el amor

Es seguramente la pasión más intensa del hombre, hacer el amor. Es lo que nos lleva a entregarnos por completo a la pareja, y es de una gran importancia mantener una vida sexual activa, creativa en la cama y algunos incluso lo llegan a considerar un arte.

Posturas para hacer el amor

Las razones que nos llevan a practicar sexo, es uno de los aspectos más relevantes del ser humano, pues manifiesta claramente las creencias, actitudes e ideas de la persona que lleva a cabo el acto sexual.

Cuando nos referimos al tema sexual, nos encontramos ante un inmenso universo de conocimientos, técnicas y maneras de hacer el amor, hay todo un mundo alrededor de ello.

Podríamos dividir en tres prácticas clásicas las maneras de tener sexo: el sexo vaginal, el sexo oral y el sexo anal.

Hay muchas maneras y posturas para tener sexo, pero también multiples lugares atractivos para llevarlo a cabo, para muchos es muy sugerente ( por ejemplo ) prácitcar sexo en el agua, bien sea en una piscina, en la playa o en un jacuzzi ( debido a que el movimiento bajo el agua son un poco más lento, puedes sentir sensaciones nuevas, además del posible morbo que te aporte la situación )  también puedes hacerlo en el coche,( esto también tiene un componente de excitación al tener la posibilidad de ser descubiertos por otras personas ) o en un ascensor, cualquier lugar, en el que no lesionemos los derechos de los demás, puede ser interesante mantener relaciones sexuales.

Pero, en esta ocasión más que los lugares, vamos a abordar las posibles variantes, como posiciones y posturas para prácticar el sexo.

Podemos encontrar cuatro posiciones fundamentales, pero una infinidad de variantes. Podemos decir cuales son las cuatro posturas fundamentales, pero la imaginación de cada persona es quien debe hacer el resto.

Vamos a enumerar posturas y posiciones:

  1. La más conocida, la más hablada y quizá la más utilizada es la llamada postura del misionero, que se refiere a la posición superior del hombre.
  2. La siguiente podríamos decir que es la inversa, la mujer en una posición superior.
  3. Una tercera posición, sería colocarse lateralmente y de frente uno con otro. El hombre se encuentra sobre su costado derecho y la mujer sobre su costado izquierdo.
  4. La colocación de la mujer de espaldas al hombre.

Es muy importante para la pareja, tener una curiosidad por ambas partes de encontrar nuevas posiciones, y se calcula que son necesarias al menos una docena de encuentros para que el cuerpo de uno se habitúe al del otro, pero vale la pena, pues se acaba convirtiendo en una de las satisfacciones sexuales más gratificantes, el hecho de encontrar posturas ideales. Algunas de las posiciones más comunes son:

  1. La mujer agarra los glúteos del hombre con las manos y le cruza las piernas por detrás de su espalda.
  2. El hombre coje a la mujer, le coloca las pierns a la altura de sus brazos y agarrandola por la cintura, lleva a cabo la penetración.
  3. La mujer se encuentra boca  abajo y el hombre se estira encima de ella, le abre las nalgas, mientras ella sube la cintura facilitando la penetración.
  4. Estirada sobre su espalda, la mujer se abre de piernas y el hombre arrodillado la coge y la levanta por la cintura para introducir el pene.
  5. El hombre se pone de pie ante la cama y le levanta las piernas a la mujer, para penetrarla.
  6. La mujer en posición de tumbada de espaldas, forma un túnel con sus senos mientras los junta y lubríca dicho túnel. El hombre que se encuentra de rodillas sobre ella, coloca su pene entre los senos, dentro del túnel , penetra mientras la mujer va acariciandose los pechos.
  7. En posición de recostada sobre su espalda, la mujer levanta sus piernas cogiéndose los pies con las manos.
  8. El hombre coloca las piernas de la mujer a la altura de sus brazos y agarrandola por la cintura, hace la penetración.
  9. La mujer coloca los pies sobre la espalda del hombre el cual puede así penetrarla profundamente.
  10. La mujer se acuesta sobre su espalda y el hombre se arrodilla ante sus piernas, le coje las nalgas con una mano y con la otra los pies.
  11. Recostada sobre su espalda, la mujer sube uno de los pies sobre la espalda del hombre y el otro pie lo deja suspendido libremente. De esta manera, la mujer puede cambiar el ángulo de penetación, y regular también la intensidad de la misma, es una postura propicia para ambos, ya que el hombre encuentra un mejor control de la eyaculación.