Masaje sexual para mujeres: Vuélvela loca

Los masajes eróticos no son complicados de hacer, sobre todo cuando la persona que lo recibe es nuestra pareja. Por muy poca experiencia que tengamos, el simple hecho de que le dediquemos unos minutos a acariciar a nuestra pareja ya va a resultar una experiencia excitante para la otra persona. Sin embargo, existen algunas cosas que podemos tener en cuenta para que el masaje sexual sea aún más excitante y placentero, especialmente en lo que se refiere a la variedad de técnicas y movimientos que utilizamos.

Movimientos para un masaje erótico

La zona exterior. Una vez que tu pareja esté tumbada en una superficie cómoda y hayas masajeando sus pechos y su vientre, puedes comenzar con los movimientos que constituyen el masaje erótico propiamente dicho. Desliza tus manos sobre su pubis una detrás de otra, continuando después por la cara interna de los muslos. Sube y baja varias veces y a continuación deslízalas por la entrada de la vagina, pero sin entrar en ella. Asegúrate de tener en las manos suficiente aceite lubricante, especialmente si tu pareja no está depilada, ya que el vello púbico podría provocar molestias. Poco a poco, ves haciendo que tus dedos vayan más adentro, hasta tocar los labios mayores.

La zona interior. Una vez que hayas masajeado la zona externa del pubis puedes pasar a la interna. Para trabajar sobre esta zona es necesario que utilices un lubricante cuya base sea el agua, ya que las sustancias oleaginosas como el aceite de masajes no se llevan bien con las mucosas del interior de la vagina. Además, estos aceites pueden contener aromas y sustancias químicas que irriten la piel de esta zona, por lo que es mejor escoger un lubricante pensado específicamente para ella. Una vez que hayas extendido lubricante sobre tus dedos, utiliza ambas manos para abrir con delicadeza los labios mayores de la vulva. Comienza a acariciar los labios interiores con la yema de los dedos, dando ligeros golpecitos a lo largo de su superficie. A continuación, coloca los dedos índice y medio de la mano derecha en los labios internos y deslízalos por ellos, subiendo y bajando. Repite esta operación varias veces. Lo más probable es que tu pareja esté ya muy excitada al llegar a este punto, por lo que puede ser una buena idea ir incrementando poco a poco la rapidez y la firmeza con que haces estos movimientos. Si notas algún gesto de incomodidad, vuelve a bajar el ritmo.