Mitos y verdades sobre el sexo anal

La zona anal no sólo es una zona delicada en términos físicos, sino culturales, pues es un tema tabú para la mayoria de sociedades. Quizá para entender algo más sobre el sexo anal, debamos ponerlo en un contexto historico. A lo largo de la historia, se le ha considerado una practica propia de homosexuales en potencia, como una practica reservada a los dioses. En la antigua Grecia, la superioridad masculina, también se hacia evidente y se demostraba a través de la sexualidad, tomando el hombre por detrás a la mujer, teniendo esta que adoptar una posicón sumisa. Su práctica fue muy extendida, e incluso hasta hoy día, el sexo anal se conoce con el nombre de “ griego “. En Roma no estaba permitido ( por lo tanto no estaba bien visto ), que un ciudadano mantuviera sexo anal con otro ciudadano, en cambio no había ningún impedimento si lo hacia con un esclavo o esclava.

Sexo anal

En los últimos dosmil años, esta práctica ha sido condenada por la mayoria de religiones, tanto por ser infertil ( la religión, consideraba natural, solamente la sexualidad al servicio de la reproducción ), como por conllevar serios riesgos higienicos. El tabú a lo largo de los siglos, a difundido la idea de que el coito anal, sería antinatural frente al coito vaginal, sin embargo, hay que considerar que la vagina es un conducto de muy reciente aparición ( en cuanto al proceso  evolutivo se refiere ), y que en la etapa en que se desarrollaron los reptiles, el conducto donde se depositaba el semen fue la cloaca, por lo que ambas prácticas sexuales, se dan en la naturaleza. También, hay que considerar, que la sexualidad humana, tiene fines más amplios que el meramente reproductivo, por lo tanto esta practica, puede considerarse un juego sexual y por lo tanto tiene también pleno sentido biológico.

Esta práctica, fue considerada en algunos paises, como delito, aún siendo praticada dentro del matrimonio, en otros paises era una práctica frecuente entre las jovenes, para conservar la virginidad y evitar el embarazo.  Era frecuente en culturas primitivas, durante periodos menstruales, en Nueva Guinea, algunas sociedades practican el rito donde los jovenes, deben ser penetrados y recibir el semen de hombres mayores para poder crecer. También, fue considerada una sodomía, derivado de Sodoma y Gomorra, pueblos destruidos por Dios en castigo a sus excesos sexuales.

Toda primera vez, esta envuelta de miedos y fantasias, y es el tema del dolor quien se lleva las palmas en este tema. Sin duda, surgen muchas preguntas como ¿ duele ? ¿ deja marcas ? ¿ es adictivo ?. Expertos médicos, confirman que es posible que haya dolor, pero que hay técinicas que lo eliminan, el esfínter es un músculo elástico y con una adecuada estimulación, puede dilatarse para facilitar la penetración, cuanto más dilatada esté la zona, menos dolorosa será la experiencia y más placentera. La falta de educación, y el temor a lo nuevo son aspectos que nos impiden vivir en plenitud. Por lo tanto,  se podría decir que es una aseveración falsa, que es doloroso, pues depende del estado de rlajación y confianza de cada persona, y una correcta lubricación siempre es clave. Igualmente, otras de las mentiras muy extendidas, hace referencia a lo común que es decir que el sexo anal es soló para homosexuales y que a las mujeres no les gusta.

Se da el caso de mujeres, a las que su pareja le pide que le estimulen el ano y está se preocupan,por si esto deriva en una tendencia homosexual. Esto es una muestra clara, de como el desconocimiento,  los prejuicios y las falsas creencias respecto a la homosexualidad, pueden ser un impedimento para el sano disfrute y la diversa riqueza en su vivencia de la sexualidad. La zona anal, es una zona erógena en varones y mujeres y por lo tanto puede ser generadora de placer sexual en ambos sexos.

Si el varón, disfrutar recibiendo algun tipo de estimulación anal, no significa que tenga tendencias homosexales, son dos cosas distintas, de hecho no todos los homosexuales dsifrutan del sexo anal y si de otras formas. También, es muy común, entre los varones que frecuentan con escorts, solicitar entre los servicios, algo referente a la estimulación anal, a veces mediante penetración de juguetes sexuales, otras veces mediante los dedos o de otras maneras, estos hombres les gustan las mujeres, buscan escorts femeninas y no relaciones homosexuales.