Peluquerías chinas, el lowcost del sexo

En cualquier barrio, de una gran ciudad como Barcelona, de manera camuflada el negocio más antiguo del mundo adopta un nuevo rostro en manos de la mafia china: las peluquerías/prostibulos con final feliz. En estos locales se ofrecen masajes que pueden acabar en masturbaciones o felaciones.

Sexo lowcost con las peluquerías chinas

La crisis ha mermado la capacidad económica de los clientes, esto ha propiciado el desembarco de redes de prostitución china y nigeriana, que han arrastrado hacia abajo las tarifas de las prostitutas. Aunque es evidente que el tipo de servicio no tiene nada que ver, con el ofrecido por una escort y muchos menos si se trata de una escort de lujo, tan solo hay que recorrer las páginas de anuncios clasificados de cualquier periodico importante, para darse cuenta de la abundancia de estos locales.

Estas chicas, tienen que pagar, al final del día, una cantidad de dinero a la mafia para saldar la deuda que tienen contraida con ella. Si se niegan, se arriesgan a sufrir represalias en forma de palizas o agresiones a sus familiares. De esta manera son obligadas a estar muchas más horas y a bajar los precios lo que haga falta, para hacer más servicios. Estas circunstancias son conocidas y combatidas por asociaciones como (APRAMP) Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención de la Mujer Prostituida y en algunos casos, (como ha ocurrido recientemente en el barrio del Eixample en Barcelona) son los propios vecinos de estas «peluquerias» donde supuestamente se ejerce actividad sexual, quienes a traves de muchas protestas consiguen una actuación policial, en algun caso se han dado hasta 17 redadas simultáneas.

En estas redadas se comprueban si las licencias, se ajustan a las actividades, que el personal inmigrante no se encuentre en situación irregular, si existe una posible falta de contratos laborales y en ocasiones se producen detenciones por delitos de explotación sexual.También se suelen hallar indicios de actividad sexual, jovenes empleadas chinas vestidas únicamente con ropa interior o minifalda y preservativos usados.

Todos estos locales tienen una estética similar, constan de varias cabinas, habilitadas únicamente con una camilla, crema y papel higiénico. Las chicas que supuestamente hacen masajes se presentan ante el cliente, le piden a él que se quite la ropa, le informa de una tarifa y claro, encubre una proposición distinta, un extra que en realidad , da sentido al negocio: el final feliz, por sólo 20 euros más, total se ofrece sexo puro como en cualquier prostíbulo convencional.

Un testigo policial explicaba, que en la última redada, había en el interior, al menos tres clientes de mediana edad que se vistieron apresuradamente, (mientras las supuestas masajisas, iban saliendo en minifalda de las cabinas), se encontraban atemorizados por la situación, aunque la policía les informarón que no tenían que temer sanciones. Hay clientes sexuales que parecen tener muy claro, las diferencias, entre un servicio en este tipo de locales o el servicio de una escort, aún no siendo está denominada de lujo.