Premio “Bad sex in fiction”

Es de bien sabido que hay certámenes literarios para todo tipo de géneros. Normalmente se premian las mejores obras, pero también es verdad que alguna vez se busca el efecto contrario para reírse un poco de la situación y para dar a entender que las cosas son mejorables. Un ejemplo, aunque no sea de literatura, lo tenemos con los premios Razzie, conocidos mundialmente por ser los “anti-Oscar”. Los Razzie se entregan a los actores y actrices que han realizado un papel muy malo en alguna de las películas estrenadas ese año. Pues bien, va por aquí la cosa.

Bad sex in fiction

Por el título del premio ya os podéis imaginar un poco por donde van los tiros. Y es que se trata de premiar las peores escenas de sexo. Eso sí, en novelas. No se toca el tema de las películas porque suficiente apuro deben pasar ya algunos actores que no están acostumbrados a desnudarse delante de las cámaras.

La historia de estos premios se remonta al año 1993 y de la mano de críticos literarios de la Literary Review, una revista muy conocida en el Reino Unido. Se trata, pues, de una cosa muy sencilla: reconocer a aquellos escritores que ese año hayan incluido en sus páginas escenas horrorosas y vergonzantes de sexo. Sí, exacto, esas escenas que no apetece leer ni estando en el punto más caliente.

De hecho se trata de una crítica mordaz al sector. Su impulsor, Auberon Waugh, quiere advertir a los escritores que no por incluir más sexo van a vender más. O sí, pero que este no tendría que ser el método. La crítica es que muchos escritores saben que si incluyen letras subidas de tono la gente tendrá más interés en hacerse con la obra, pero esto no justifica que se tenga que meter a cualquier nivel. Según Waugh, hay un montón de novelas que están muy bien escritas y son muy interesantes pero que por culpa de un acto sexual metido a presión y de una forma absurda se haya estropeado el conjunto global de la obra.

El premio literario más temido

Y pasa como los Razzies: nadie quiere ser nominado ni mucho menos resultar ganador. Se trata de un premio (o más bien, anti-premio) que pone en duda tu profesionalidad y que sin duda malmete la visión que puedan tener de ti. Y no os penséis que son escritores desconocidos los que ganan este premio, eh, no: hay de todo. Sin ir más lejos, dos best-sellers como Tom Wolfe y Norman Mailer lo han ganado.
Se trata básicamente de crear momentos de sexo que no caigan en la ridiculez ni en la banalidad. Buscar el punto justo para que no se haga pesado ni cursi, pero que si que despierte el interés y haga que más de uno se excite. Es complicado, lo saben, pero no imposible.

Si queréis un ejemplo, citaremos al ganador del año 2014, Ben Okri. En su novela “The Age of magic” se especifica el sexo con esta frase “había lugares de su cuerpo que solo podían haber sido escondidos allí por un dios con sentido del humor”.
La gala de 2015 se celebró a finales de año y el ganador fue “List of the Lost”, de Morrisey (que a parte de escritor fue autor de canciones y vocalista del grupo The Smiths). Son galas a las que acude mucha gente y, por suerte para los escritores premiados, se toma más bien a broma.

Por cierto, pos si os lo estabáis preguntando la respuesta es no: las novelas propiamente eróticas no entran en concurso. ¡Resultaría muy complicado entonces decidir que escena es la peor de ellas!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *