¿Qué es el fetichismo sexual?

En la búsqueda del placer y el bienestar que otorga el sexo las diferencias imperan, cada persona tiene un universo en su cuerpo y llegar al éxtasis o a la metaestimulación consiste de rutas igualmente diversas. En el sexo, decía Octavio Paz, siempre hay al menos tres protagonistas: una pareja y la fantasía  evidentemente si se trata de tercios y orgías habrá más: el fantasma erótico que también participa). Esta fantasía a veces se materializa en un objeto animista.

Fetichismo sexual

Los fetiches sexuales son una práctica a través de la cual las personas obtienen la excitación u orgasmo a través de un objeto, talismán, sustancia o parte particular del cuerpo. En general, y a pesar de que su nombre pueda resultar intimidante, esta práctica es segura y no se considera un peligro. Cuando esta conducta es recurrente e indispensable para alcanzar la excitación, puede considerarse una enfermedad que puede afectar la vida social o laboral del paciente, pero de lo contrario es simplemente una de sus caras sexuales. El fetichismo es una perversión, generalmente varonil, en el que el interés sexual se concentra de manera exclusiva y predominante sobre ciertas partes del cuerpo y aún más sobre algunas prendas de vestir. Forma parte de las manifestaciones de desorden mental de orden neurótica o psicótica.

A veces se puede relacionar a objetos de las primeras impresiones sexuales. Estas probablemente evocadas numerosas veces y así adquiridas para siempre, creando hábitos. Según Freud, el fetichismo es algo que se presta como sustitución del pene.

 Naturalmente existen fetiches desde siempre e incluso existen en las tribus africanas; los fetiches pueden estar relacionados a un determinado peiodo, a determinadas modas, costumbres o influencias de los medios de comunicación.

Algunos sintomas especificos del fetichismo pueden ser:

  • Durante un periodo de al menos seis meses, se han tenido fantasías sexuales intensas y recurrentes, impulsos sexuales o conductas que involucren el uso de objetos inanimados.
  • Las fantasías, impulsos sexuales o conductas provocan malestar o deterioro clínico en la vida social y laboral de la persona que lo padece.
  • Los objetos o “ fetiches” no están limitados a ser sólo artículos de ropa femenina o aparatos diseñados con el propósito de estimular el área genital. La gama puede ser variada y dependerá del historial y la significación de cada persona que lo desarrolle.

Existe un grado de excitación fetichista en casi todas las personas, por una zona particular del cuerpo o algún objeto relacionado al sexo. Sin embargo, la excitación fetichista es generalmente considerada un problema cuando comienza a interferir con funciones de la vida cotidiana y cuando la excitación sólo puede ser alcanzada en presencia de dicho objeto.

Algunos de los fetiches sexuales más comunes son:

  • Piercings: Preferidos en la población menor de 40 años, las joyas de diversos tamaños, formas y colores que adornan ciertas partes del cuerpo como lengua, labios, pezón y las zonas genitales presentan un gran atractivo ya que están ubicadas en partes de interacción sexual.
  • Cabello: Aunque no se para nada su único atractivo, hay una razón por la que las modelos suelen tener largas y sedosas cabelleras. El fetiche del cabello suele ser más un asunto femenino y dispara el atractivo sexual dependiendo de las preferencias de color, largo, textura, etc. A muchas mujeres, por su parte, suelen encantarles cosas como la barba, bigote o vello en el pecho.
  • Cuero: Este es quizá uno de los fetiches sexuales más conocidos, y en el mundo existen tiendas, clubesy convenciones dedicadas enteramente a la exploración de este material dentro de los juegos sexuales. El cuero, especialmente negro, se ha convertido en un símbolo sexual universal, sobre todo cuando lo viste una mujer de manera ceñida o un “ chico malo “ mientras viaja en su moto. El fetiche no se detiene ahí e incluye látigos, mácaras, correas y demás objetos para el placer de quienes los compran y usan.
  • Zapatos: Dentro del mundo de los fetiches inanimados este es quizás el más común, siendo los tacones altos la preferencia para la mayoría de los hombres. Muchos tienen como fantasía sexual hacer el amor con una mujer que lleve puesto sólo un par de estos zapatos, es muy frecuente acudir a los servicios de una escort de lujo, para solicitar fantasías fetichistas.
  • Pies: Esta zona del cuerpo que parece no recibir mucha atención no sólo contiene una infinidad de nervios conectores que, estimulados de la manera apropiada, pueden llevar la experiencia sexual a un nivel completamente nuevo, sino que sólo obsrvarlos puede resultar tremendamente atractivo tanto para hombres como para mujeres.