Sexo con menstruación

Menstruación y sexo han estado reñidos durante el suficiente tiempo como para que nosotros tengamos que recordaros ciertas cosas hoy para que disfrutéis de vuestra sexualidad sin ningún tipo de inconveniente.

El sexo y la menstruación

En primer lugar, lo único que tiene de malo el sexo con menstruación es el hecho de que la sangre mancha, y mucho, pero para esto ya tenemos soluciones suficientes en el mercado como para obviar el tema y dejar que vosotros decidáis si lavar las sábanas en casa o llevarlas a una tintorería si la ocasión lo requiere.

En segundo lugar, pensad que los días en que las mujeres están con el periodo es uno de los mejores del mes, ni más ni menos. Resulta que sus cuerpos se encuentran con las sensaciones a flor de piel y, además, tenéis a vuestra disposición el lubricante más natural, sano y barato que existe.

Pero si ni con estas os convence la cosa, intentaremos enumerar unas cuantas claves a tener en cuenta para la ocasión.

Cuando se tienen relaciones sexuales con la regla no se está faltando al respeto a nada en absoluto. Hay personas a las que les resulta indecente, lo que hace que, al final, quien sale perjudicada, es la pareja. Es la pareja la que decide si los valores de cada uno se ven mermados o no pero, en todo caso, se trata de un acto natural y sin ningún tipo de deshonestidad, a priori. Aparte, es importante saber que, gracias al sexo con menstruación, a la mujer se le deshincha mucho más el vientre que si se tomase una pastilla. Total, es bueno, se vea por donde se vea.

Hay personas para todo y, lo mismo que las hay a las que no les importa el tema, a otras puede molestarle sobremanera, así que, lo mejor es comunicarlo previamente, antes de encontraros con el percal.

Aunque las probabilidades de embarazo son ínfimas, tened en cuenta que la utilización del preservativo siempre es recomendable, dada las probabilidades –si vuestro chico o chica no es vuestra pareja habitual y no sabéis de qué salud goza– de infección por transmisión sexual de enfermedades diversas.

Por otra parte, si, aunque sabéis que no pasa nada, os molesta muchísimo, aún, podéis pensar en la posibilidad de utilizar una herramienta extremadamente útil que venden en las farmacias y que se parecen los tampones. Se trata de unas pequeñas almohadillas sin hilo que pueden colocarse durante unas horas en el área vaginal y que permiten retener el flujo de sangre durante unas horas. De esta forma, podréis practicar sexo sin incomodidades sangrientas.

Sea como sea, vivid la vida sin tapujos en forma de menstruación. Seréis más felices.