Sexo oral para complacerla

Hasta hace algunos años, las encuestas sobre hábitos sexuales de la población mostraban que las mujeres no le daban mucha importancia al sexo oral. Para ellas, que les practicasen un cunnilingus era algo placentero pero no estaba entre sus prioridades a la hora de tener sexo ni les producían muchos orgasmos. Sin embargo, con el paso del tiempo esta práctica ha ido ganando adeptas, y las encuestas reflejan un número mucho mayor de mujeres a las que les gusta que su pareja lo haga. Las razones de este incremento están en una mayor libertad sexual de la mujer, que conoce mejor su cuerpo y se atreve con más prácticas distintas, pero también en un cambio en la forma de verlo de los hombres.

Por qué ellos practican el cunnilingus

A pesar de ello, este cambio no es del todo en la dirección que sería deseable. En un estudio publicado en el Evolutionary Psychology Journal, se descubrió que la razón principal que tenían los hombres para hacer sexo oral a su pareja era evitar que les fueran infieles. Aunque muchos preferirían entregarse en un masaje erótico que en un cunnilingus, la mayoría de los entrevistados pensaban que si no satisfacían del todo a su pareja en la cama, había más posibilidades de que ella se fuese con otro. De esta forma, cuando les pedían que les hiciesen sexo oral, ellos cedían para mejorar su desempeño sexual. No obstante, ninguno de los encuestados negó que, cuando finalmente accedían, también les resultaba satisfactorio a ellos porque daban placer a su pareja. Otras investigaciones recientes también apuntaban ya a que para muchos hombres, esforzarse en la cama es una especie de estrategia para retener a la pareja y evitar que les sea infiel. De hecho, un estudio de la universidad de Columbia descubrió que las razones que daban la mayoría de los hombres cuando les preguntaban por qué se esforzaban en que su pareja alcance el orgasmo -e incluso tenga varios- era que ella estuviese satisfecha para que no le fuese infiel. Y esto no es solo una inseguridad de los hombres: la investigación encontró que los hombres que provocan orgasmos frecuentes en su compañera disminuyen el riesgo de infidelidad.