Sexo tántrico para principiantes

En los medios de comunicación convencionales se han difundido mucho algunos de los aspectos más llamativos del sexo tántrico –como la posibilidad de que los hombres tengan orgasmos sin eyacular o que tengan varios orgasmos en un mismo encuentro sexual- pero el Tantra es mucho más que eso. De hecho, se parece mucho más al yoga o a la meditación que a un conjunto de ejercicios y posturas para tener mejor sexo.

Tantra: Inicios en el sexo tántricos y los masajes tántricos

El Tantra no es una religión. El Tantra es un camino espiritual, no una religión. Es decir, no hace falta que nos convirtamos a otra creencia ni que cambiemos nuestra forma de pensar para empezar a practicarlo. Es cierto que en ocasiones se habla de los dioses del sexo tántrico, pero este se debe a que el Tantra es originario de la India. Allí, sus seguidores son hindús en su mayoría, por lo que veneran a ciertos dioses relacionados con algunas de las creencias del Tantra. Sin embargo, esto no significa que una creyente de cualquier otra religión o un ateo no puedan practicarlo.

Es más sencillo de lo que parece. La imagen que se difunde normalmente del Tantra es la de un conjunto de prácticas muy complejas que se tardan años en dominar. Esto es cierto en parte, pero ello no implica que no vayamos a poder practicar el Tantra desde ahora mismo, sin ningún conocimiento previo. Sucede algo similar a lo que pasa con el yoga o la meditación: ser un maestro yogui requiere años de experiencia, pero cualquier persona puede empezar a practicar y va a notar sus beneficios desde el principio.

No va solo de no eyacular. Seguramente lo más conocido del sexo tántrico sea la práctica de que los hombres tengan orgasmos sin eyacular o tal vez los masajes tántricos. Es cierto que, para el Tantra, el orgasmo y la eyaculación son dos cosas diferentes que no tienen por qué ir unidas. Por ello, existen ejercicios que ayudan a experimentar los primeros sin la necesidad de eyacular, pero no es lo más importante del Tantra. De hecho, el sexo tántrico tiene mucho más que ver con la espiritualidad que con los órganos sexuales.