Tigresas blancas: Sociedades secretas y sexo oral

En Oriente han existido diversas corrientes filosóficas que han buscado la evolución espiritual a través del sexo. Probablemente la más conocida sea el Tantra, pero existen otras mucho más fascinantes, y entre ellas sin duda destaca la sociedad secreta de las Tigresas Blancas que confiaban en los beneficios del sexo oral.

La sociedad secreta de las Tigresas Blancas

Las integrantes de esta sociedad, que era solo para mujeres, creían que mediante el sexo no solo se conseguía la evolución espiritual sino también rejuvenecer físicamente. En concreto, las tigresas blancas buscaban practicar el mayor número de felaciones posibles, ya que pensaban que de esta forma absorbían la energía sexual masculina, una de las más poderosas de las que existen en el organismo.

Para formar parte de esta sociedad, las aspirantes tenían que someterse a un entrenamiento de nueve años de duración. En los primeros tres años debían tener el mayor número de relaciones sexuales posibles para retrasar el envejecimiento y aprovechas los beneficios de la energía sexual. En los seis siguientes, el aprendizaje tenía un componente mucho más espiritual, aunque siempre a través del sexo. Durante el resto de su vida, las tigresas blancas debían tener sexo con diversos amantes, aunque sin mantener una relación sentimental con ellos. Se trataba de volver al sexo lúdico y experimental de la adolescencia, cuando todavía es entendido como un juego y un descubrimiento.

Según las creencias de esta sociedad, cuando se perdía esa actitud lúdica hacia el sexo, se comenzaba a envejecer y se retrasaba la evolución espiritual.

Con la llegada del comunismo a China, esta sociedad fue perseguida y prohibida, y hasta muchos años después se creía que había desaparecido. Sin embargo, a finales de los años ochenta, un investigador americano consiguió contactar con Madame Lin, la matriarca de un linaje de tigresas blancas que había sido encarcelada después de la llegada de Mao al poder. Según pudo averiguar, las tigresas blancas seguían existiendo, y había grupos en lugares como Japón, Taiwan, Corea y Hong Kong. En la actualidad se desconoce si sigue siendo así, pero todo hace pensar que estas sociedades continúan existiendo, y que de hecho puede haberse extendido a lugares como Estados Unidos. Quién sabe si alguna vez nos encontraremos a una de estas mujeres.